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viernes, 24 de junio de 2011

Cortejando Cadaveres

 El siguiente articulo fue extraido de la web http://www.theweirdworldof.com/ 
La cual recomiendo 100% por su gran cantidad de material e informacion sobre arte contra-cultura.


Karen Greenlee fue condenada por robar un coche fúnebre, con cadáver incluido, con la sana intención de pasar una tarde de amor apasionado.
Por robar el coche y el cuerpo la condenaron a 11 días de cárcel, multa monetaria y recomendación de buscarse un buen psiquiatra ya que en California no hay leyes que penalicen la necrofília. La juzgó la misma sociedad hipocrita que la había empujado a avergonzarse de sus actos y personalidad, no siendo sincera ni con ella misma ni con sus congéneres, llevándola incluso a convencerse de que estaba loca.
Ninguna minoría (o mayoría) ha de imponernos su visión de la cordura. No permitas que tus aficiones o gustos no estandarizados te aflijan, ya que has de saber que hay más gente como tu por ahí dispersa.

Entrevista realizada a Karen Greenlee extraida del libro “Cultura del Apocalipsis” de Adam Parfrey.
LA NECRÓFILA IMPENITENTE:
Una entrevista con Karen Greenlee
Por Jim Morton

Karen Greenlee es una necrofílica. Hace cinco años encabezó los titulares cuando se marchó en un coche fúnebre y no se supo de ella durante dos días. En vez de entregar el cuerpo al cementerio decidió pasar algún tiempo a solas con el cadáver. Eventualmente la policía la encontró en el siguiente condado, con una sobredosis de codeine tylenol. Fue acusada por conducción ilegal de una coche fúnebre y por interferir con un entierro (no hay ninguna ley en California contra la necrofilia). En el ataúd, con el cuerpo, Karen dejó una carta de cuatro-y-media páginas confesando los episodios amorosos con un aproximado de entre veinte y cuarenta hombres muertos. La carta estaba llena de remordimientos sobre sus deseos sexuales: "¿Por qué lo hago? ¿Por qué? ¿Por qué? Miedo al amor, a las relaciones. Ningún romance alguna vez lastimó como este... son los agujeros. Soy una rata de la morgue. Este es mi agujero, quizás mi cueva."

La carta demostró ser su caída. Por robar el cuerpo y el coche fúnebre, obtuvo once días en la cárcel, una multa de $255 (dólares), y fue puesta en un periodo de prueba durante dos años con tratamiento médico recomendado. Mientras tanto la madre del fallecido la demandó, argumentando que el acontecimiento dañó su psique. Pedía $1 millón de dólares, aunque se conformó con $117,000 por los daños generales y punitivos.

La prensa tenía un día de campo, los abogados se enriquecieron, y Karen perdió su carrera y fuente de satisfacción sexual. Karen está ahora más cómoda con su sexualidad. "Cuando escribí esa carta aún escuchaba a la sociedad. Todos decían que la necrofilia estaba mal, entonces debía estar haciendo algo malo. Pero mientras más gente intentaba convencerme de que estaba loca, más segura de mis deseos estaba."

La siguiente entrevista aconteció en el apartamento de Karen, un pequeño estudio lleno de libros, dibujos necrofílicos y adornos satánicos.

1. Durante el juicio, por lo que leí en los periódicos, parecía que tenías muy poco apoyo.

2. No, ninguno en absoluto. Los periódicos fueron lo peor. Hasta la fecha odio a los reporteros. Uno de ellos incluso me comparó con Richard Trenton Chase, '¡El Vampiro Asesino!' El apoyo que hubo fue como las obligaciones familiares. Uno de mis hermanos negó tener algo que ver conmigo. Dijo "sólo quiero recordarla como fue." Luego vino

conmigo y se disculpó, pero aún se incomoda cuando está a mi alrededor. Mi otro hermano fue más condescendiente, pero incluso él tuvo que preguntar "¿cómo lo hiciste?"

Antes del juicio tenía un novio que averiguó sobre eso. Enloqueció y me golpeó. Dijo que ni siquiera era una mujer y que podía ir a copular con mis cadáveres. Estaba sorprendida. ¡Él lo sabía! Aparentemente demasiadas personas lo sabían y no sé cómo se enteraron.

Con los chicos, ellos siempre sentían que iba con los cuerpos porque estaba necesitada, y si iba a la cama con ellos entonces eso me cambiaría y ellos serían los únicos que me darían tal satisfacción, ya no necesitaría aquellos viejos cadáveres. He tenido demasiado de ello. Algunas veces hacía que los chicos vinieran a mí sólo por esa razón.

1. La pregunta que con más frecuencia me realizan es "¿cómo lo hace?"

2. Sí, ¡esa es la pregunta! Las personas preguntan cosas como esas-- aún aquellos quienes se ven bastante bien, parecen tener mentes abiertas-- entonces cuando les contestas, ellos dicen "eso es muy interesante," entonces no quieren tener mucho que ver conmigo. No me importa contarle a la gente cómo lo hago. No me interesa, pero alguien adepto a la sexualidad no debería preguntar. Las personas tienen esa idea equivocada de que debe haber penetración para la gratificación sexual, ¡lo que no es cierto! La parte más sensible de la mujer es el área frontal, de cualquier manera eso es lo que necesita ser estimulado.

Además existen diferentes aspectos de la expresión sexual: touchy-feely, 69, hasta sosteniendo las manos. Aquel cuerpo sólo está allí, pero eso es lo que tiene para hacerme feliz. El frío, el aura de muerte, el olor a muerte, el entorno fúnebre, todo contribuye.

1. ¿El olor a muerte?

2. Claro, encuentro el hedor a muerte bastante erótico. Hay de hedores a hedores. Si tienes un cuerpo que estuvo flotando en la bahía por dos semanas, o una víctima que se quemó, eso no me atrae demasiado, pero un cuerpo recién embalsamado es otra cosa.

Incluso hay una atracción hacia la sangre. Cuando estás encima de un cuerpo tiende a expulsar sangre por su boca, mientras le haces el amor apasionadamente ... Tendrías que estar ahí, supongo.

1. Por supuesto, con todo el SIDA alrededor ...

2. Esa es la razón por la que no he intentado nada recientemente. Estoy segura que ya habría encontrado una manera de entrar a una de esas casas funerarias de ahora, pero el grupo que encuentro atractivo-- hombres jóvenes en los veintes-- son los que están muriendo de SIDA.

1. ¿Asistías con frecuencia a los funerales de tus amantes?

2. Sí. Ese era el funcionamiento conveniente en las casas funerarias. Tenía que conducir hasta el cementerio con la familia. Me afligía junto con la familia por la pérdida de aquel amado. ¡Excepto que yo gemía en un pequeño tono diferente! La gente no puede decir si estás infligida por la pena o por la pasión. He tenido miembros de la familia que me rodean con sus brazos y dicen "¡nos complace que hayas venido!" Entonces tienes que inventarte una gran historia "sí, lo conocí en la escuela..." Si el tipo no tuvo una novia en su vida ellos creen que tú eras... "¡oh, ella es!"

1. ¿No estabas en Sacramento en el momento del juicio, o sí?

2. No, estaba trabajando en una casa funeraria en otra ciudad e iba a la escuela al mismo tiempo. Es extraño, pero el día que recibí el telegrama acerca del juicio diciendo que me contactara con mi abogado, fui a la casa funeraria y me despidieron por cosas que había hecho ahí. Alguien, supongo, se dio cuenta. Sé que no me habían visto, pero creo que alguien se lo imaginó. Por supuesto, ellos aún no sabían lo de Sacramento. ¡Se enteraron después! El mismo día, cinco horas el uno del otro, dos cosas totalmente diferentes me envolvían.

Trabajé en aquella casa funeraria por casi un año. Ahí fue donde hice muchas de mis actividades extracurriculares. Tenía llaves, así que me escabullía por detrás fuera de hora y pasaba toda la noche allí. Un tipo vivía en un apartamento debajo de la casa funeraria. Bebía, entonces normalmente se dormía. Tenía una mágnum .357 bajo su almohada.

1. El tipo por el que fué a juicio...

2. ¿John Mercure?

1. Sí. Entiendo que se mudó de cementerio después del juicio.

2. Eso sucedió cuando estaba entrando en estas casas funerarias. Había un cuarto lateral, una de esas áreas arregladas, donde siempre tienen sus carpetas con los casos afuera. Leí que había una orden de exhumación por John Mercure. Luego leí algo en un artículo acerca de eso. Su madre quería el cuerpo exhumado, dijo que no enterraría a su gato ahí. El día que supuestamente sería exhumado merodeé por un campo a través del cual había sido enterrado. Me senté en el campo y los vi desenterrar el cadáver y dárselo a otro director de una funeraria. Lo embarcaron de regreso a Michigan.

1. ¿Cuándo te diste cuenta de tu necrofilia?

2. Es algo que me atrajo durante toda mi vida. Acostumbraba realizarle servicios funerarios a mis mascotas cuando estas morían. Tenía un pequeño cementerio de mascotas. Viví en una ciudad pequeña y la barbacoa de los bomberos* estaba al lado de la casa funeraria. Para ir al baño tenías que usar las facilidades de la casa funeraria. Encontraba cualquier excusa que se me ocurría para ir al baño, entonces me desviaba y vagaba por el mortuorio.

1. ¿No te asustabas como los otros niños?

2. No, ¡me encantaba! Era muy curiosa. Vagaría alrededor de los pasillos...

1. ¿Extrañas trabajar en las casas funerarias?

2. Sí, ¡terriblemente! Aún cuando no fuera una necrofilia, me gusta el trabajo mortuorio. Disfruto embalsamando y todo eso. Excepto por la gente obesa. Los cuerpos en los que más odiaba trabajar eran los de personas obesas. Sobre todo si les habían hecho una autopsia. Sus tripas se deslizan hasta el piso y mierda... toda esa grasa disuelta. ¡Yeeeech!

1. Dijiste algo antes acerca de 'El Vampiro Asesino', Richard Trenton Chase. Él era de Sacramento, ¿no es así?

1. Sí, la segunda casa funeraria en la que trabajé-- no trabajaba ahí en aquel entonces-- consiguió los cuerpos de las víctimas de Chase, un hombre, una mujer y su hijo, entonces me enteré de los sangrientos detalles de cómo lucían los cuerpos. Fueron realmente masacrados. Estaban desentrañados con mierda dentro de sus bocas. Chase comenzó matando animales y bebiendo su sangre y cuando eso dejó de satisfacerle los sustituyó por personas. Él mató a esa pareja, luego secuestró al niño, lo mató y lo echó en un depósito de basura. El encargado de embalsamar los cuerpos dijo que casi nada lo hacía marearse, ¡pero fue enfermizo ver esos cuerpos!

1. ¿Cuál es el caso más raro que te has encontrado?

2. Hmmm... hubo un chico que se salió de un auto cuando su madre daba una vuelta y ella le pasó por la cabeza. Otro chico se ahogó hasta morir con una envoltura de cigarro. Un tipo se suicidó disparándose en la cabeza con un rifle de balines. Tuvo que dispararse en varias ocasiones y le tomó un buen rato morirse, pero al final lo consiguió. Hubo otro tipo en el que trabajé. Era un travestido que de alguna manera se estranguló con sus medias. No creo que haya sido intencional, creo que trataba de alcanzar un orgasmo aumentado mediante la estrangulación y terminó colgándose. No sería el primero en cometer ese error.

1. ¿Y qué hay del funeral más inusual?

2. Una vez un montón de fanáticos religiosos sostuvo un entierro para uno de sus miembros. No lo querían embalsamado, sólo lo querían vestido y en su caja. Usualmente no hacemos eso, pero decidimos ser agradables y ponerla en el camarote. Estábamos afuera del camarote y escuchamos que alguien dijo "¡Levántate en el nombre de Jesús!" Estaban rezando y palmeando el cuerpo. Hablaban en lenguas. ¡Eso fue raro!

1. Parece haber una gran camaradería entre los embalsamadores. Casi como una sociedad secreta.

2. Demasiada. Los embalsamadores son muy íntimos entre ellos porque la mayoría de la gente no quiere tener nada con ellos. Solía sucederme que al ir a una fiesta siempre era presentada como "esta es Karen y es embalsamadora". Pero ellos no dicen 'aquí está Karen-- es una secretaria", o "es asistente de un veterinario". Mucha gente tiene la idea de que los embalsamadores son muy rígidos, muy sombríos. Si ellos estuvieran en el espacio de preparación y escucharan todas las bromas que se cuentan desecharían esa teoría en el momento.

1. ¿Alguno de esos embalsamadores testificó a favor o en contra de ti durante el juicio?

2. Un director de funeraria declaró sobre las prácticas de entierro. Le preguntaron qué tan seguido ocurría la necrofilia. Él dijo "es algo inaudito en esta profesión".

1. ¡Esa es una gran mentira!

2. Sí, definitivamente... la necrofilia es más frecuente de lo que la gente imagina. Las casas funerarias simplemente no lo reportan. Hubo un lugar al que irrumpí, y sé que sabían que algo iba mal. Ellos me sorprendieron in fraganti y me dejaron escapar.

En otro lugar donde trabajé, un chico me dijo, "alguien se ha metido con el cuerpo. Parece que intentaban fornicar con el cuerpo". Dije "¡O por Dios! ¿En serio? Creo que lo descubrirían más tarde. Sé que ellos lo saben ahora.

Un embalsamador con el que trabajé solía gustarle un trocar [una aguja hueca larga usada para succionar fluidos del cuerpo] y lo empujaba dentro del falo de cualquier cadáver masculino. Él decía "Oh mira, el cadáver tiene un error". Ese tipo muy extraño. Se parecía a Larry de los Tres Chiflados. Creo que tenía algunas tendencias necrofílicas. Se molestaba mucho cuando no había cuerpos femeninos para trabajar. Se estaba pasando. Lo descubrí una vez en el cuarto de preparación. Dijo que estaba orinando en la tolva al final de la mesa. Estaba jalándose los pantalones cuando entré. Dije, "no diré nada si tu tampoco".

1. ¿Dices que una vez fuiste descubierta in fraganti?

2. Sí. Traté de suicidarme y estaba viviendo a medio camino en un hogar a un par de cuadras de aquella casa funeraria. Decidí ir al mausoleo e intentar suicidarme. El mausoleo tenía una puerta que la conectaba al mortuorio. Estaba sentada ahí, realmente deprimida, cuando, por algún impulso, decidí deslizar mi licencia de conducir a lo largo del borde de la puerta y ¡click! la puerta se abrió de nuevo. No podía creerlo, así que lo intenté de nuevo ¡y volvió a abrirse! Fui al cuarto de preparación y parecía haber un cuerpo ahí. Me divirtió un poco, hice lo mío y olvidé todo eso de matarme. Le dije a los chicos de la casa de asistencia que pasé la noche con unos amigos. Entré ahí en varias ocasiones. Algunas veces no había ningún cuerpo, así que daba la vuelta y me escabullía. Usualmente entraba por la puerta de atrás.

Una semana después me escabullí otra vez en la casa funeraria. Estaba en la mesa de preparación pasando un buen rato, cuando de repente sentí que había alguien cerca. Lo siguiente, escuché personas caminando por el vestíbulo. Silenciosamente salté de la mesa y puse otra vez la hoja sobre el cadáver. Mis ropas estaban desordenadas, y había sangre en mí y todo lo demás-- había sido un caso de autopsia. Había un ataúd con la tapa abierta en lasala de ataúdes, entonces corrí y me escondí detrás de él. El ataúd estaba sobre un altar así que no podían verme, pero podían ver mis piernas. Eran un hombre y una mujer. Estaban parados diciendo "¿quién eres? ¿qué haces aquí?" Uno de ellos le dijo al otro, "ve por la pistola y llama a la policía, yo me quedaré aquí". Sabía que sólo tenía una oportunidad entonces corrí. Conocía el diseño del lugar, así que sólo corrí por el pasillo y fuera del lugar y fuera del cementerio.

Cuando aún tenía a un amigo trabajando en la casa funeraria. Él dijo: "alguien irrumpió en la casa funeraria. Saben que fuiste tú". Pusieron una alarma luego de eso. Creo que llamaron a la policía, pero nunca hubo cargos. Estoy segura que no querían esa publicidad.

Esa fue la última vez que me acerqué tanto, excepto que he roto algunas tumbas.

1. ¿Has visto algunos cambios en la actitud de la gente hacia la necrofilia?

2. Sí, cuando llegué aquí lo noté. ¡Es casi una moda! No son necrófilos verdaderos, sino pseudo-necrófilos. ¡Como un culto mortal! Pero hay, probablemente, muchas personas que lo harían si tuvieran la oportunidad.

1. Quizá existen vastas cadenas de necrófilos, quienes, a falta de un foro, jamás sabrán de la existencia de los otros.

2. Bueno, ahí está Leilah [Wendell] del grupo [Asociación Americana de Investigación y Aclaración Necrófila]. Ellos tratan y obtienen algo de información sobre esto.

1. Debe ser frustrante cuando la gente dice "tenemos que curarte" o "debes ser más como nosotros".

2. Lo es. Por un tiempo pensaba "sí, esto no es normal. ¿Por qué no puedo ser como la demás gente? ¿Por qué no encajo en el mismo par de zapatos? Examiné todo este infierno personal y finalmente me acepté y descubrí que esta soy yo. Esta es mi naturaleza y la disfruto tanto como puedo. Soy miserable cuando intento ser algo que no soy. Y también, muchas de esas personas que me señalan tienen casos peores que los míos, o hacen cosas que pueden considerarse cuestionables por sus semejantes. Tenía un amigo gay que cuando se enteró que era necrófila dijo "puedes ir al infierno por eso". Después de 1979, cuando estaba en periodo de prueba, parte de las pruebas requeridas era que buscara terapia. Tenía una agradable trabajadora social. Ella era genial. No juzgaba. Mientras más le hablaba a esa gente, más comprendía que la necrofilia tiene sentido para mí. La razón del problema era porque no podía aceptarme a mí misma. Aún trataba de vivir mi vida bajo las normas de otras personas. Aceptar que estaba en paz. Esas personas que siempre están tratando de cambiarme sólo ayudaron a que estuviera más en contacto con mis sentimientos. Solía ir de la oficina del terapeuta a la casa funeraria. ¡No funcionó amigos!


Extraído de:
Apocalypse Culture, ed. Adam Parafrey (Portland: Feral House, 1990), traducción libre por cz del texto ingles.

* se refiere a una cena organizada por el departamento de bomberos.

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